¿Podría regresar Carlos Álvarez al Sevilla en este mercado de fichajes?
Carlos Álvarez afronta un verano marcado por su situación contractual. El sevillano tiene contrato con el Levante hasta el 30 de junio de 2027 y la falta de acuerdo para renovar ha abierto un escenario delicado en Orriols. Mientras tanto, el Sevilla sigue pendiente de una posible oportunidad de mercado.
El margen de maniobra del Levante se ha estrechado. La renovación de Carlos Álvarez estaba sobre la mesa desde antes del ascenso a Primera División, pero no ha terminado de cerrarse y el jugador encara ahora su último año de contrato.
A partir del 1 de enero de 2027, si no firma una ampliación, el mediapunta podrá negociar libremente con otros clubes para marcharse gratis al final de la temporada. Esa posibilidad obliga al club valenciano a decidir durante este mercado si insiste en su continuidad, escucha ofertas o asume el riesgo de mantenerlo hasta junio.
La situación económica del Levante tampoco ayuda. El club pretende proteger uno de sus activos importantes, aunque el contexto financiero dificulta una operación de renovación. A eso se suma que Carlos Álvarez ha perdido parte del peso que tenía hace un año y ya no aparece como una pieza intocable dentro de la plantilla.
El escenario contrasta con el vivido el pasado verano. Entonces, el Benfica llegó a plantear una propuesta cercana a los 20 millones de euros, pero el Levante optó por no vender. En esa posible operación también tenía peso el Sevilla, que conservaba un porcentaje de los derechos del jugador tras su salida rumbo a Orriols en 2023, además de distintas variables ligadas a objetivos deportivos.
El Sevilla observa una situación que ha cambiado
El interés del conjunto hispalense aparece ahora en un contexto diferente. Hace un año, el precio de Carlos Álvarez se movía en cifras mucho más elevadas después de que su valor de mercado llegara a superar los 15 millones de euros. Con el contrato avanzando hacia su tramo final, una venta este verano podría producirse por cantidades inferiores a las que se manejaban entonces.
En Nervión ven en el futbolista un perfil capaz de aportar talento ofensivo y juego entre líneas. La conexión sentimental también forma parte del escenario, porque Carlos Álvarez se formó en el Sevilla y nunca ha ocultado su vínculo con el club.
Esa relación quedó reflejada cuando marcó con el Levante en el Sánchez-Pizjuán y decidió no celebrar el gol. Tras aquel partido explicó: "Soy sevillista de toda la vida. Tenía claro que si hacía gol no lo iba a celebrar. Me he criado aquí y les debía ese respeto".
El jugador, nacido en Sanlúcar la Mayor el 6 de agosto de 2003, fue uno de los nombres destacados del ascenso granota. Su gol ante el Burgos certificó el regreso del equipo a Primera División en un momento especialmente sensible para la entidad, tanto en el plano deportivo como en el económico.
El Levante maneja tres caminos: renovar al futbolista, aceptar un traspaso en este mercado o mantenerlo hasta final de temporada. La decisión marcará el futuro inmediato de Carlos Álvarez, cuyo caso sigue abierto mientras entra en el último curso de su contrato.
Partidos de la JORNADA





