De la televisión al móvil: cómo ha cambiado nuestra forma de seguir el deporte
Hubo una época en la que seguir un gran partido significaba estar frente al televisor a una hora determinada. Las retransmisiones deportivas tenían horarios fijos y el espectador debía adaptarse a ellos. Si alguien llegaba tarde, podía perderse un gol, una remontada o incluso el desenlace de una competición.
Hoy la situación es muy diferente. Los aficionados pueden consultar resultados en directo, leer noticias, revisar estadísticas y ver vídeos desde prácticamente cualquier lugar. El móvil se ha convertido en una herramienta habitual para seguir el deporte y servicios digitales vinculados a este ámbito, como Betsson, también forman parte de un ecosistema deportivo cada vez más amplio.
El cambio no comenzó con el teléfono inteligente. La televisión, las retransmisiones por cable y satélite y, posteriormente, internet fueron transformando poco a poco la relación entre los aficionados y sus deportes favoritos. Cada avance tecnológico ha ofrecido nuevas formas de seguir una competición y ha reducido la dependencia de una única pantalla.
Cuando la televisión se convirtió en el centro del deporte
Durante décadas, la televisión fue la principal ventana para seguir los grandes acontecimientos deportivos. Partidos de fútbol, carreras, torneos de tenis y competiciones internacionales reunían a millones de espectadores frente a la misma pantalla.
La experiencia dependía por completo de la programación. Las cadenas decidían qué eventos retransmitir y a qué hora hacerlo. Para el aficionado, seguir un partido significaba organizar parte del día alrededor de ese horario.
La televisión también convirtió el deporte en una experiencia social. Familias y amigos se reunían para ver grandes encuentros y determinados acontecimientos podían convertirse en temas de conversación durante días. Un partido importante no era únicamente contenido televisivo: era también un evento compartido.
Con el tiempo aumentó el número de canales y las retransmisiones deportivas ocuparon cada vez más espacio en las parrillas. La llegada de canales especializados permitió seguir competiciones que anteriormente tenían una presencia limitada en televisión.
Las repeticiones cambiaron la experiencia
La posibilidad de grabar programas y eventos deportivos introdujo una primera ruptura con los horarios tradicionales.
Los aficionados ya no tenían necesariamente que estar frente al televisor en el momento exacto de una retransmisión. Podían grabar un partido y verlo posteriormente, aunque evitar conocer el resultado antes de sentarse frente a la pantalla podía convertirse en todo un reto.
Las repeticiones también adquirieron una importancia cada vez mayor dentro de las propias retransmisiones. Una jugada decisiva podía analizarse desde diferentes ángulos y los programas deportivos comenzaron a dedicar más espacio al análisis posterior de los encuentros.
Por primera vez, la experiencia deportiva empezaba a extenderse claramente más allá de los minutos que duraba la competición.
Internet transforma la forma de seguir las competiciones
La expansión de internet produjo un cambio todavía mayor. Para conocer un resultado ya no era necesario esperar al informativo deportivo o al periódico del día siguiente.
Las páginas web comenzaron a ofrecer marcadores, noticias y estadísticas actualizadas durante las competiciones. Los aficionados podían consultar información sobre equipos, jugadores y torneos prácticamente en tiempo real.
También aumentó enormemente la cantidad de contenido disponible. Un aficionado interesado en una liga extranjera o en un deporte minoritario podía encontrar información que anteriormente habría sido difícil de conseguir a través de los medios tradicionales.
El ordenador se convirtió así en una segunda ventana al deporte. La televisión seguía siendo fundamental para las retransmisiones, pero internet permitía ampliar la experiencia antes, durante y después de cada encuentro.
Del ordenador al teléfono inteligente
La mejora de las conexiones móviles y de las pantallas amplió todavía más las posibilidades. Además de consultar resultados, los usuarios comenzaron a consumir vídeos, entrevistas, resúmenes y retransmisiones desde sus teléfonos. Esta tendencia también se refleja en España: durante la Eurocopa de 2024, RTVE Play registró el 60 % de su consumo desde dispositivos móviles.
La mejora de las conexiones móviles y de las pantallas amplió todavía más las posibilidades. Además de consultar resultados, los usuarios comenzaron a consumir vídeos, entrevistas, resúmenes y, dependiendo de los derechos de cada competición y servicio, retransmisiones desde sus teléfonos.
El deporte pasó así de estar asociado principalmente al salón de casa a acompañar al aficionado durante prácticamente todo el día.
Una pantalla ya no significa seguir una sola actividad
El móvil tampoco sustituyó inmediatamente al televisor. En muchos casos, ambas pantallas comenzaron a utilizarse al mismo tiempo.
Mientras un partido se retransmite por televisión, un espectador puede utilizar el teléfono para consultar estadísticas, leer comentarios, revisar otras competiciones o buscar información sobre un jugador.
Esta denominada segunda pantalla ha cambiado la forma de consumir acontecimientos deportivos. La retransmisión sigue siendo el centro de la experiencia, pero alrededor de ella existe ahora una enorme cantidad de información adicional.
Las redes sociales también han contribuido a esta transformación. Las reacciones a una jugada pueden aparecer prácticamente al instante y aficionados situados en diferentes países pueden comentar el mismo encuentro en tiempo real.
El deporte bajo demanda cambia las reglas
Otra transformación importante ha sido la expansión del contenido deportivo bajo demanda.
Tradicionalmente, perderse una retransmisión podía significar tener que esperar a un resumen televisivo. Actualmente existen muchas más posibilidades para acceder posteriormente a entrevistas, análisis, resúmenes y otros contenidos relacionados con una competición.
Esto también ha cambiado el tipo de contenido que consumen los aficionados. No todo tiene que ser un partido completo. Un usuario puede dedicar unos minutos a ver las mejores jugadas, consultar estadísticas o leer el análisis de una jornada.
El contenido deportivo se adapta así al tiempo disponible de cada persona.
Una experiencia cada vez más personalizada
La cantidad de información disponible también permite que cada aficionado construya una experiencia diferente.
Alguien puede estar interesado principalmente en un club concreto, mientras otra persona sigue varias ligas, determinados jugadores o competiciones de diferentes deportes. Los servicios digitales permiten acceder directamente a la información que interesa sin necesidad de consumir toda una programación deportiva.
Las notificaciones son un buen ejemplo. En lugar de comprobar constantemente si ha ocurrido algo, los usuarios pueden recibir avisos relacionados con equipos, encuentros o competiciones que siguen.
Esta personalización representa una diferencia importante respecto al modelo tradicional de televisión, donde millones de espectadores recibían esencialmente la misma programación.
Del horario fijo al seguimiento en tiempo real
Si observamos toda la evolución, el cambio resulta evidente. Primero, la televisión permitió que millones de personas siguieran acontecimientos deportivos desde casa. Después llegaron más canales, las grabaciones y las retransmisiones especializadas. Internet añadió resultados y noticias prácticamente en tiempo real, mientras que el teléfono inteligente llevó todo ese contenido al bolsillo.
Esto no significa que la televisión haya dejado de tener importancia. Los grandes acontecimientos deportivos continúan reuniendo a enormes audiencias frente a pantallas de televisión. Lo que ha cambiado es todo lo que sucede alrededor de la retransmisión.
Un aficionado puede comenzar el día leyendo noticias desde el móvil, consultar una alineación antes del partido, ver el encuentro en una pantalla grande y utilizar el teléfono para revisar estadísticas mientras juega su equipo. Después puede acceder a resúmenes, entrevistas y análisis.
La evolución del consumo deportivo puede entenderse, por tanto, como una ampliación constante de las posibilidades disponibles para el espectador. El deporte sigue teniendo horarios, resultados y momentos que ocurren en directo, pero ya no estamos limitados a una única pantalla para seguirlos.
La televisión convirtió el deporte en un espectáculo de masas. Internet multiplicó la información disponible. Y el móvil ha conseguido que todo ese universo deportivo pueda acompañarnos prácticamente a cualquier lugar.
Partidos de la JORNADA


