El Deportivo de A Coruña retorna a la élite, jugadores destacados en el ascenso.
El Deportivo vuelve a la liga EA Sports tras ocho años de ausencia. El equipo gallego mostró su candidatura desde el principio y, a pesar de varios baches a lo largo de la temporada, en Valladolid cerró su ascenso directo con un doblete del inesperado protagonista del ascenso, Bil Nsongo “Kill Bill”. Un éxito cimentado en una afición que, lejos de abandonar al equipo, se unió más si cabe en los años en el barro, en la magia de sus canteranos y en una amplia plantilla que combina a la perfección el atrevimiento de la juventud y la experiencia de la veteranía.
El Depor vuelve a su lugar natural con el objetivo de asentarse en Primera División y con un plan a tres años para volver al top diez de la liga. Apoyado en la cantera (un 25% de la plantilla debe estar compuesta por jugadores de la casa) y en futbolistas que puedan dar rendimiento inmediato, pero tengan margen de evolución.
Este ascenso no se podría entender sin la calidad de su segunda línea, el paso adelante de los jugadores jóvenes, el pundonor y entrega de sus laterales y la aportación del banquillo. Sin olvidar puntos de inflexión como fueron el mercado de invierno, la recuperación de Ximo Navarro, la irrupción de Noe y, especialmente, de Bil Nsongo.
Soriano, de mediapunta a canalizador del juego
A pesar de su baja estatura, el Joker es un ganador de duelos nato que combina inteligencia con y sin balón. Ante los problemas en la salida de balón del equipo, se reconvirtió en ocho y el equipo fluyó gracias a su calidad y visión de juego, pero sobre todo al permitir las transiciones limpias. Roba, asiste, tiene llegada y, con su juventud, su techo está por llegar.
Yeremay, pubalgia y dobles dígitos
No fue una temporada fácil para el canario. Una pubalgia arrastrada casi toda la temporada mermó su rendimiento. Lo que para otros sería definitivo, para Yere solo es un bache. A pesar de sus problemas físicos, acabó la temporada con unos números envidiables, obteniendo dobles dígitos tanto en goles como en asistencias. Debe ser el buque insignia del proyecto en Primera.
Los laterales, una daga afilada
Con una formación caracterizada por jugar con cinco atrás, los laterales se convirtieron en el arma predilecta para crear superioridades: con Quagliata, todo entrega y pundonor por la izquierda, más la llegada de Adri Altimira en el mercado de invierno para el sector derecho, las bandas fueron el camino a la hora de superar los partidos cerrados. Con la recuperación de Ximo Navarro, se vio más acentuada esa estrategia.
La tormenta perfecta
La llegada de Álvaro Ferllo y Adri Altimira en el mercado de invierno, así como su rendimiento inmediato, anuló dos de las carencias del equipo. No se puede explicar este éxito sin las paradas salvadoras de Álvaro y el puñal Altimira por la derecha.
Lucas Noubi se asentó en la defensa después de un inicio dubitativo. El belga, que posee unas cualidades físicas y técnicas envidiables, demostró que puede ser el líder de la defensa del Depor del futuro. En cuanto deje atrás su exceso de confianza y los fallos puntuales, el joven defensa dará que hablar.
Bil Nsongo dio el salto al primer equipo y destacó como referente en punta, demostrando una gran capacidad para ejercer presión, controlar los pases largos y proteger el balón utilizando su cuerpo.
Luismi Cruz dejó la banda y transicionó al centro, dotando al equipo de más control y desborde.
El único lunar se produjo con la lesión de Mella, presente y futuro del equipo e imparable con espacios.
Aportación del banquillo
Hidalgo es un entrenador muy intervencionista que mantiene a los menos habituales enchufados. Destaca Zakaria Eddahchouri (12 goles), partiendo casi siempre desde el banquillo, pero no podemos olvidar los goles claves de Stoichkov, Mulattieri y el canterano Noe, entre otros.
Los jugadores del deportivo en clave fantasy:
Claves
Yeremay: Estrella y referencia ofensiva, asegura goles y asistencias (lanzador de penaltis).
Mario Soriano: Canalizador del juego, box to box, que aporta en todas las facetas del juego.
Adri Altimira: Debe ser el año de su asentamiento definitivo en Primera. Aporta en defensa y en ataque.
Bil Nsongo: Se le fichará competencia, pero apenas notó el salto de Segunda Federación a Segunda División. Delantero que puntuará bien, aun sin anotar, por su trabajo continuo y su incidencia en el juego. Precio de partida bajo.
Recomendables
Lucas Noubi: No está en claves por sus problemas de concentración; un muro por arriba y por abajo.
Mella: Volverá a la izquierda después de unos años jugando a pierna cambiada, lo que implica competencia directa con Yeremay, pero siempre encuentra su sitio, ya sea izquierda, derecha, lateral…
Loureiro: Veterano curtido en mil batallas. La falta de experiencia en Primer División es su hándicap.
Luismi Cruz: Su incidencia en la mediapunta es fundamental. Aporta regate, último pase y gol.
Apuestas
Quagliata: La más que probable vuelta a casa de Angeliño podría cerrarle las puertas.
Noe Carrillo: Tendrá ficha del primer equipo y nadie posee sus características. Puede ser la revelación de la temporada por un precio ínfimo.
Zakaria: Si finalmente no se le vende para hacer caja, volverá a cumplir su papel de revulsivo, y siempre tiene la portería entre ceja y ceja.
Ximo Navarro: Pendiente de renovación.
No recomendables
Villares, Riki, Gijserhart: Muchas dudas en el medio del campo y posibles rotaciones.
Barcia y Arnau Comas: Arnau no continuará y Barcia probablemente tampoco; si lo hace, se le fichará competencia.
Jurado, Patiño y Puerto: Abandonarán el equipo.
En resumen, un equipo con mucho potencial y juventud. La permanencia es el objetivo, pero el Depor siempre aspira a lo máximo.
“Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas”.









