Según informó el periodista Yagiz Sabuncuoglu, Saúl ya habría sellado la rescisión de su contrato, a la espera únicamente de que el Atlético la haga oficial. La decisión se ha tomado tras semanas de trabajo entre las dos partes, que han optado por una salida pactada que libera al jugador y al club de una situación enquistada.
El centrocampista, que contaba con uno de los sueldos más elevados de la plantilla, buscaba un nuevo reto donde recuperar protagonismo. Lo ha encontrado en Turquía, donde el Trabzonspor —impulsado por la influencia de Stefan Savic— ha apostado con fuerza por él. Firmará por cuatro temporadas, hasta junio de 2028, con un salario cercano a los 3,5 millones de euros netos anuales, además de variables por objetivos.
El Atlético, que había renovado a Saúl en 2017 hasta 2026, no percibirá ingreso alguno por su traspaso, pero sí aligerará su masa salarial, al desprenderse de una ficha cercana a los siete millones netos. Una operación que permite al club mirar al futuro con mayor margen de maniobra.
Saúl, que ya pasó por cesiones en Chelsea y Sevilla, inicia ahora una etapa como pieza clave en el proyecto del Trabzonspor, donde llega como fichaje estrella para liderar el centro del campo.